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La sigla CATEM designa a uno de los Centros habilitados por SENASA, para hacer cumplir y extender la Certificación Internacional según la cual, la madera exportada en forma de embalajes cumple con la Norma Internacional de Medidas Fitosanitarias (NIMF) Nº 15.





 
 



Nuestros Datos

o Habilitación de SENASA Nº 0150
o Cumple con las Normas de Resolución 3/2005 de Sanidad Vegetal de la Secretaria de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos.
o Los tratamientos se realizan de acuerdo a dicha norma, en cumplimiento de la Norma Internacional de Medida Fitosanitaria (NIMF) Nº 15 de FAO.
o 18 años de experiencia junto al empresariado argentino.



Cómo trabaja el CATEM MULAC (Ver Tratamiento Fitosanitario
paso a paso)






















 


 

Embalajes de Madera
Nuevas Disposiciones para la Exportación

Desde el 1 de marzo de 2005 todos los embalajes de madera que se usan para la exportación de productos, deben estar certificados por una norma fitosanitaria que los afecta. Estos embalajes a contar de esa fecha, deben estar esterilizados para ingresar a los mercados más importantes del mundo, básicamente a Europa, mercado donde rige la norma desde el primer trimestre del año 05, y a EE.UU, Canadá y México, que comenzó a contar de septiembre de 2005.



El embalaje, en su definición más simple, es todo aquel material y/o estructura que protege a los productos envasados o no, contra golpes o cualquier otro daño físico durante su almacenamiento y transporte. Teniendo este concepto claro, debemos saber también que según estimaciones, el 90% de la carga que se mueve en el mundo, se protege o moviliza gracias a alguna estructura de madera. Por estas razones, el embalaje de madera está identificado como la principal vía de movilización e introducción de plagas cuarentenarias en los diferentes países. Muchas de ellas -plagas y enfermedades- generalmente no se perciben cuando viajan en algún tipo de embalaje de madera, lo que puede, de acuerdo al SAG (Servicio Agrícola Ganadero), tener efectos negativos tanto en términos ambientales como económicos.

Frente a este complejo escenario varios países se organizaron y Chile propuso, en la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF), la creación de una medida para hacer frente a estos problemas. Así se dio origen a la creación de la Norma Internacional de Medidas Fitosanitarias (NIMF) Nº 15, denominada “Directrices para Reglamentar el Embalaje de Madera Utilizado en el Comercio Internacional”, creada en Marzo de 2002. Esta norma, desde el 1 de marzo de 2005 rige para todos los embalajes de madera que salgan de Argentina hacia la Comunidad Europea. La Norma tiene por objetivo reducir el riesgo de introducción y diseminación de plagas, y describe las medidas y tratamientos fitosanitarios a aplicar. Para un mejor entendimiento de los exportadores e importadores, los embalajes certificados por esta norma se identifican por medio de La Marca. En Argentina, es el SENASA la institución responsable que velará por el cumplimiento de esta nueva norma y otorgará a las empresas certificadas, un timbre con el Uso de la el sello.

El Sello

El sello debe ser acorde con el modelo aprobado por la CIPF; legible; permanente y no transferible; y visible, por lo menos en 2 lados opuestos del embalaje. Esta marca tiene un símbolo, más el código del país de origen, que en el caso de Argentina son las letras AR (en base a la norma ISO), y a continuación se puede leer el número que el SENASA, como organismo representante de la CIPF en Argentina, le entregue al productor del embalaje, y finalmente el tipo de proceso sanitario que se ha usado en ese embalaje de madera.

Hasta el momento, y según datos oficiales del SENASA, hay 150 empresas que se han presentado en el Servicio con el fin de obtener la certificación para someter a los embalajes de madera a tratamientos de sanitización aprobados por la convención.

Mario Casellas, gerente general de MULAC S.R.L., recuerda que en febrero de 2006 se acercaron al SENASA en busca de más información sobre esta nueva norma ya que en un evento escucharon por primera vez de esta importante disposición. A contar de esa fecha, comenzaron en forma particular y pionera en Argentina un proceso de investigación y preparación dentro de la empresa para cumplir con los requerimientos y lograr la acreditación.

Los tratamientos de esterilización para la madera aprobados por la convención son 2: el Tratamiento Térmico (HT) y el Tratamiento fumigatorio con bromuro de metilo (MB). El primero consiste básicamente en aplicar calor a la madera sin corteza, hasta alcanzar una temperatura mínima al centro de ésta de 56º C, por un tiempo mínimo de 30 minutos. Con este sistema se logra eliminar los insectos que habitan al interior del material y que provocan las temidas plagas. El sistema MB se basa en aplicar este químico en dosis, temperatura y tiempo pre-establecidos por la CIPF. Sin embargo, a juicio de los expertos, este sistema de desinfección pronto no podrá usarse ya que el MB daña el medio ambiente y porque además, su producción es cada vez menor en el mundo.

Tratamiento

La norma mínima para el tratamiento de fumigación con bromuro de metilo aplicado al embalaje de madera es la siguiente: La temperatura mínima no deberá ser inferior a los 10° C y el tiempo de exposición mínimo deberá ser de 16 horas.

Embalaje de madera: Madera o producto de madera (excluidos los productos de papel y los tableros de madera) utilizados para sujetar, proteger o transportar un producto básico (incluida la madera de estiba).

Fumigación: Tratamiento con un agente químico que alcanza al producto básico completamente o primordialmente en estado gaseoso.

Infraestructura de Tratamiento de embalajes: Equipamiento mínimo que deben tener las entidades acreditadas de acuerdo a la norma oficialmente reconocida.

Marca: Timbre o sello oficial, reconocido internacionalmente, aplicado a un artículo reglamentado para declarar su condición fitosanitaria, según el modelo de la NIMF N° 15.

NIMF N° 15: Norma Internacional N° 15 de la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF), denominada “Directrices para reglamentar el embalaje de madera utilizado en el comercio internacional”.

Planta: Conjunto de instalaciones de un tercero acreditado ubicadas en un mismo recinto o predio, destinadas a realizar tratamientos fitosanitarios y timbrado de maderas para embalajes de exportación y el armado de embalajes con maderas tratadas.

Secado al horno: Proceso en el cual una madera es secada en una cámara cerrada aplicando calor y/o control de humedad hasta alcanzar un cierto contenido de humedad.

Tercero Acreditado: Persona autorizada por el Servicio para ejecutar una o más actividades en el marco de programas oficiales del Servicio bajo las condiciones definidas en los Reglamentos Específicos de Acreditación correspondientes.

Timbrado de maderas: Acción de instalación del timbre o sello oficial al embalaje de madera o bien a la madera que se utilizará en la confección de embalajes, según el modelo de la NIMF N°15.

Tratamiento: Procedimiento autorizado oficialmente para matar, eliminar o esterilizar plagas.

Tratamiento térmico: Proceso en el cual una madera es tratada térmicamente hasta alcanzar una temperatura mínima durante un período de acuerdo a una especificación técnica reconocida oficialmente, lo que comprende a las indicadas en la NIMF N° 15.

Según estiman los especialistas, estas nuevas normativas incrementarán en aproximadamente un 10% el valor de los embalajes de madera, aumento que consideran importante, pero que es necesario asumir, ya que si Argentina y sus exportadores no toman conciencia de la real importancia de cumplir con estas especificaciones mundiales, muchos de los envíos que salgan desde el país, no podrán ingresar a los más importantes mercados internacionales como el europeo o asiático. “Lo que estamos haciendo es ponernos a la altura de los europeos, y vamos creando un elemento diferenciador con otros países que aún no lo asumen como una estrategia competitiva en los mercados cada vez más globales”, dice Mario Casellas: “tanto los precios de arriendo como los de compra de pallets se verán incrementados, más que como efecto directo de la introducción de estos procesos de fumigación, como consecuencia de la limitada capacidad de secado de madera que Argentina presenta actualmente y también debido a la sostenida alza del precio de la madera en general, producto del aumento en la demanda internacional”.

 

SIN CERTIFICAR

Hoy, mantener los embalajes de madera libres de plagas es una obligación, sobretodo porque los pallets y bins, a menudo son reutilizados, reciclados o refabricados (de tal forma que el embalaje recibido con un envío importado puede ser reutilizado para acompañar otro envío de exportación) con lo cual, resulta difícil determinar el verdadero origen de cualquier parte del embalaje de madera, y por consiguiente, no puede determinarse su estatus fitosanitario. Por ello, la norma NIMF Nº 15, describe las medidas que además de ser aceptadas en el ámbito mundial, han sido aprobadas y que todos los países podrán aplicar al embalaje de madera para eliminar casi en su totalidad el riesgo de la mayoría de plagas cuarentenarias y reducir considerablemente el riesgo de otras plagas que puedan estar relacionadas con dicho embalaje.

¿Qué madera debe cumplir con esta norma internacional?

Estas directrices se aplican al embalaje de madera compuesto de madera en bruto de coníferas y no coníferas que pueda representar una vía para las plagas de plantas, constituyendo una amenaza principalmente para los árboles vivos. Atañen al embalaje de madera como las paletas, la madera de estiba, las jaulas, los bloques, los barriles, los cajones, las tablas para carga, los collarines de paleta y los calces, embalaje que puede acompañar a casi cualquier envío importado, incluso a envíos que normalmente no sean objeto de inspección fitosanitaria. El embalaje de madera fabricado en su totalidad de productos derivados de la madera tales como el contrachapado, los tableros de partículas, los tableros de fibra orientada o las hojas de chapa que se han producido utilizando pegamento, calor y presión o una combinación de los mismos, deberá considerarse lo suficientemente procesado para haber eliminado el riesgo relacionado con la madera en bruto. Como es poco probable que esta madera se vea infestada por plagas de la madera en bruto durante su utilización, no deberá reglamentarse para estas plagas.



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